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Lunes 18 de Noviembre

¿El estrés puede ser positivo?

Por Cristina Mejía, Psicóloga Clínica

Terapeuta conductual en el Centro de Atención Integral para la Discapacidad (CAID)

 

¿El estrés puede ser positivo?

Al escuchar la palabra “estrés”, seguramente lo primero que llegue a tu cabeza sea algo negativo; como problemas en el trabajo, dificultades económicas o malentendidos con tu pareja. En sí, todas las situaciones que suelen provocar incomodidad, malestar y en sentido general una emocionalidad negativa. Sin embargo, aunque el estrés comúnmente se ve asociado a un estado desfavorable, no todo el estrés es malo.

Existe el estrés positivo o eustrés, este nos mantiene motivados, nos proporciona energía, estimula nuestra creatividad y nos ayuda a alcanzar nuestras metas. El eustrés es una parte importante de nuestras vidas, ya que nos hace sentir seguros de nosotros mismos, competentes y entusiasmados por los retos que vienen con los estresores. Los eventos o situaciones estresantes siempre serán parte de nuestras vidas y pueden tener efectos, tanto positivos como negativos en nuestro cuerpo. Cuando sentimos una desconexión entre la situación estresante y los recursos que tenemos para manejar esta situación, es probable que experimentemos estrés negativo. Mientras que si nos sentimos en total capacidad de manejar una situación estresante, aquí lo que experimentamos es eustrés. Los efectos que tienen los estresores en nuestro cuerpo y emociones no sólo dependen de la situación en sí, pero también depende en gran parte de cómo la percibimos y cómo respondemos ante ella. Ahora, sabiendo que la mayoría de nuestro estrés se ve influenciado por nuestra percepción, podemos así mismo, deducir que tenemos el poder  de convertir algunos de los estresores en estrés positivo. Aunque no todos los estresores pueden convertirse en situaciones positivas, si es posible cambiar la forma en que percibimos este evento y este cambio puede modificar completamente cómo experimentamos el estrés.

Aquí debajo expongo algunas estrategias que podemos utilizar para convertir los estresores en eustrés.

  • Encuentra el sentido de la situación. Si logras encontrarle algún sentido o posible potencial de crecimiento a la situación, puedes modificar el estresor, de una amenaza a un reto. Trata de observar cómo esta experiencia puede convertirte en una persona más fuerte y que cosas te puede enseñar.
  • Busca apoyo. Algunas veces no creemos en nuestras habilidades o entendemos no tenemos estrategias para afrontar una dificultad. En estos casos es de mucha ayuda rodearse de personas cercanas, que te puedan recordar tus fortalezas y destrezas.
  • Desglosa el problema en pasos pequeños. Una situación estresante puede ser abrumadora cuando primero la ves; y cuando te abrumas es muy probable que procrastines o evites la situación, en vez de tomar un rol activo en solucionarla. Es bueno dividir el problema en tareas pequeñas y luego abordarlas de una en una. Prémiate cada vez que termines una de las tareas, así te mantienes motivado en todo el proceso.
  • Practica el mindfulness. Cuando estamos bajo una situación estresante tendemos a pasarnos el día pensando en esa situación. El mindfulness es tanto una habilidad como un estilo de vida, en el que tratamos de aterrizar nuestra mente al momento presente y adoptar una actitud positiva y de aceptación. Entonces, cuando te encuentres en una situación muy estresante, deja de hacer lo que estás haciendo, respira profundamente y observa cómo se siente tu cuerpo y tu mente en este momento presente. Enfócate en tu respiración, cómo se siente en tu cuerpo al respirar. Tomar un “mindful break” puede alejarte de la preocupación constante que viene con el estresor.

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