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Miércoles 15 de Mayo

Ser madre es lo más valiente que has hecho en la vida.

Criar un hijo requiere de mucha valentía. La valentía de sentir miedo, nostalgia, decepción, dolor, frustración, confusión. Pero también implica sentir amor, orgullo, apoyo, empatía. Y todas estas emociones se resumen en el sentimiento más puro que es el amor de una madre a su hijo.

Hay muchos obstáculos en el camino de criar a un hijo que nos reta a crecer como madre y ser humano. Para cualquier madre, uno de los mayores retos es como sentirnos seguras en el medio de un mundo cambiante para nuestro hijo. Como podemos tomar las riendas de un viaje que nadie más que tu puede tomar.

Hoy, por motivo del mes de las madres te presentamos 3 pasos para tomar las riendas de tus propios sentimientos e intuición como madre.

1. Deja de pensar y haz espacio en tu corazón.

Cuando la mente se nos abruma sobre que es lo correcto y que no lo es, sobreanalizamos los escenarios y nuestros sentimientos. También pone mucha presión sobre nuestras relaciones con la familia y sobre nuestro rol como madres. Cuando hacemos espacio en nuestro corazón, mejoramos nuestra relación con nuestros hijos y amplificamos nuestro círculo de confianza con ellos.

2. Presta atención a las necesidades.

Cuando dejamos de sobreanalizar las cosas, hacemos espacio para los sentimientos. Los sentimientos no son nuestros enemigos, nos permiten evaluar nuestras necesidades como madres y la de nuestros hijos para sentirnos más conectados y seguros.

3. Prestar atención a las necesidades aumenta nuestra confianza.

La confianza significa confiar en nosotros mismos y en nuestros hijos. Esto no significa tener confianza ciega. Cuando vemos a las necesidades como la causa de nuestros sentimientos, resolvemos los problemas de una manera creativa.

Suena simple, pero cuando nos humanizamos de esta forma, vemos las cosas de manera más clara y así, potencializamos nuestro crecimiento y esto le brinda comfort a nuestros hijos.

Cuando cuidamos a nuestros hijos con todo el corazón, cuidamos algo más grande que nosotros mismos y nos transformamos en alguien que esta dispuesto a crecer con cada reto que se nos presenta. No dudes de que puedes ser la solución, siempre y cuando dejes de sobreanalizar tus decisiones y juicios. Esto solo hace que le tengamos miedo a nuestros sentimientos.

Nadie más que tu sabe como amar incondicionalmente a tu hijo. Al final del día, esto es todo lo que ellos piden de nosotros. Este amor se siente a través de nuestras acciones, lenguaje corporal, la suavidad de nuestra voz. Este amor es quien se sienta en su cama luego de una pesadilla. Quien le empaca la lonchera todos los días. Quien siente una mejilla por fiebre y no muestra pánico si la hay. Es quien escucha con atención sus aventuras, se regocija con sus logros, siente su dolor e inseguridades como si fueran propios y se mantiene firme con las altas y bajas de la adolescencia. Es quien esta a su lado en su primer día del colegio, su primer día de la universidad, su primer trabajo, su boda. Es el amor quien nos mantiene firmes y los deja volar por si solos.

No cabe duda que no hay nada más valiente que eso.


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